Bombardeo de Guernica

Bombardeo Guernica

Uno de los capítulos por excelencia en el estudio de la guerra civil española es el ataque aéreo sobre la ciudad de Guernica.

En este relato que a continuación nos disponemos a redactar, confluyen grandes dosis de dramatismo y leyenda pero no deja de ser un capítulo bastante enriquecedor históricamente por la cantidad de información que recupera acerca de las venideras estrategias hispano-germanas; de la nueva táctica bélica basada en  la guerra a través del aire; etc.…

Un 26 de Abril de 1937 la legión aérea nazi conocida como Cóndor recibe la orden de dirigirse a un punto del norte de España con la misión de arrasar todo cuanto se alzase sobre su perímetro.

Dicha legión actuaba a modo de fuerza de apoyo de un régimen franquista ávido de participar del prometedor éxito de una nación totalitarista como era la alemana y, bajo el mando del Jefe de Estado Mayor al Teniente Coronel Wolfram von Richthofen (primo del Barón Rojo) puso en marcha dicha campaña sobre la región vasca.

Teorías acerca del propósito del bombardeo

Circulaba la teoría de que tales bombardeos en un principio tenían como fin atemorizar a la población ya que destruiría la moral de la retaguardia, de aquella resistencia al régimen franquista; precipitándose sin remedio en el fin de la guerra.

Otra de las teorías existentes acerca de la posible causa que impulsó el bombardeo fue la venganza por el linchamiento de un piloto de un bombardero (tras ser derribado) de manos de la población civil vasca pero esta posibilidad no ha sido demostrada y podemos decir que carece de fundamento.

Lo cierto es que lo que en un principio, así cuentan los entendidos,  se trataría simplemente de un plan para atemorizar a la población y a las fuerzas de resistencia al régimen franquista destacadas en la zona, acabó con la muerte de muchas personas (entre habitantes, refugiados que huían del avance de las tropas franquistas…) y la desaparición de uno de los enclaves más emblemáticos del País Vasco.

Aún quedaban muchos años para el conocido encuentro en Hendaya pero ya en esta época apuntaban las futuras alianzas; mientras que las filas nacionalistas se verían favorecidas con la ayuda de esta experta fuerza enviada por el mismísimo Adolf Hitler para acabar con un punto geográfico sin defensa antiaérea pero bien dotada con 3 fábricas de armas; en este caso los intereses alemanes en la Península ibérica no eran otros que intimidar con un alarde de fuerza a la poderosa y resistente Inglaterra, además de poner en marcha distintas estrategias y armas bélicas en prueba a modo de ensayo.

“La guerra civil española dio una oportunidad de poner a prueba a mi joven fuerza aérea, así como para que mis hombres adquirieran experiencia”.

Hermann Goëring Juicio de Nuremberg.

Cronología del Bombardeo de Guernica

A las cuatro y media de la tarde tres escuadrillas de aviones tipo Ju-52, la escuadrilla Vb 88 y las experimentales Heinkel He 111 y Donier 17 fueron las encargadas de dejar caer sobre la ciudad una retahíla de bombas (de 550 lb., y más de tres mil proyectiles incendiarios de aluminio de 2 lb.) que no producirían más que caos y destrucción.

Fueron varias las pasadas que hicieron las escuadrillas de forma muy espaciada y su principal objetivo era el de aniquilar un puente para obstaculizar la retirada de las tropas enemigas y una fábrica de armas pero ambos objetivos quedaron admirablemente intactos mientras que si se vio afectada el resto de la ciudad y su gente.

Los cazas, entretanto, disparaban en vuelo rasante a las tropas que huían del lugar.

A las siete y media de la tarde terminó el ataque  la ciudad quedaba envuelta en llamas y el cielo inundado por una asfixiante humareda.

La destrucción material fue bastante importante tras este ataque, tampoco ayudó el que los bomberos de Bilbao llegasen tarde y que no estuviesen dotados de operativos suficientes.

Parece ser que fueron las fuerzas italianas de apoyo quienes, según cuentan las fuentes, se ensañaron.

Se han barajado una gran cantidad de cifras para hablar de las víctimas de este capítulo bélico, se han hablado de toda una población, de miles y miles de victimas pero lo cierto es que el total de víctimas apenas superó la centena, exactamente unos 120 de los 5.000 habitantes que se creen residentes de la zona.

Esta cifra se aleja bastante de los 800, 1.200, 1.700 y hasta 3.000 que han hecho circular los creadores del mito.

La multitud de versiones hasta la fecha han ido desfigurando la realidad, desde el ataque la propaganda franquista optó por declarar que Guernica había sido objeto de un sabotaje del propio bando republicano para inculpar a las tropas nacionalistas ya que Franco jamás había dado orden de tal ataque, pero el anuncio era bastante increíble y más después de estar fotografiado y documentado por el mismísimo Times.

Por otro lado, la propaganda republicana habla de una lista desorbitante de víctimas, incluso a día de hoy es fácil encontrar textos en los que se afirma que fueron  más de tres mil los muertos, afirmación que se contradice con la investigación realizada sobre dicha cuestión y que asegura que fueron realmente  unos trescientos con nombre y apellido.

(Véase la obra fundamental de Vicente Talón “Arde Guernica”, publicada en pleno franquismo.) (Vicente Talón, Arde Guernica, Ed.San Martín, Madrid, 1970).

Lo cierto es que no han existido cifras oficiales ni los que ha habido son absolutamente fiables.

La conclusión de cualquier relato bélico es la necesidad de encontrar la moraleja en la Historia, da igual las cifras da igual las verdaderas razones sino que al final lo que queda es la muerte, la devastación y el mito que alimenta la confusión como es el hecho de que Picasso pintase el cuadro de Guernica cuando ya había sido empezado antes de que estallase el ataque.