Arte Prerrafaelista: Retorno a la autenticidad

 

La hermandad prerrafaelista fue un movimiento artístico que retomó el espíritu de los pintores italianos del quattrocento.

Sus integrantes, de estilos marcadamente individuales, formaron parte de un proceso de cambio continuo en el arte del siglo XIX.

En 1848, James Collinson, William Holman Hunt, John Everett Millais, Dante Gabriel Rossetti, William Michael Rossetti, Frederick George Stephens y Thomas Woolner fundan la sociedad secreta prerrafaelista.

Aunque no forman parte de la hermandad, Madox Brown, Burne Jones, Hughes, Morris, entre otros se vinculan al movimiento por sus afinidades estilísticas y su participación en “The Germ”, publicación de la hermandad.

Motivados por la búsqueda de la representación directa de la naturaleza, rechazan el arte académico predominante en Inglaterra, atacando duramente al fundador de la Royal Academy of Arts, Sir Joshua Reynolds.

Su postura se basa en una filosofía idealista, que visualiza la realidad como un todo a partir de la unión entre lo objetivo y lo subjetivo.

Los prerrafaelistas proyectan un arte moral que se aleja de los manierismos, inspirado en temas religiosos, históricos y literarios.

Los prerrafaelistas manifiestan un arte pictórico pulcro, cuya consigna general reside en la realización de un cuadro de aspecto reluciente y colorido.

Características del Arte Prerrafaelista

Para ello, la técnica académica del XIX es modificada, usando el fondo blanco aún fresco como base de la pintura: el dibujo se traza sobre el lienzo y encima de éste, una capa fina de pigmento blanco es aplicado con pincel seco, dejando visible el dibujo; luego se procede al pintado meticuloso y paulatino sobre la capa húmeda, mediante pinceles pequeños.

El tratamiento pictórico otorgado por los prerrafaelistas es sumamente uniforme, tanto en el tema central como en las partes secundarias.

Así, la luz se caracteriza por abarcar el total espacio compositivo, sin un punto de origen y los detalles son minuciosos en todas las formas, trabajadas de manera autónoma.

El resultado de este tratamiento crea la sensación de hiperrealismo. Los personajes, sean santos o cotidianos, son representados en su faceta más humana, “democratizando” su santidad.

Este principio les valió duras críticas: en 1850, Millais fue atacado por varios críticos, entre ellos Charles Dickens, debido a la representación de la sagrada familia como personas comunes en actitudes cotidianas en el cuadro “Cristo en casa de sus padres”.

Por otro lado, las críticas generales hacia el detallismo y medievalismo en las obras prerrafaelistas acompañaron a la hermandad durante su existencia.

En contrapartida, John Ruskin elogió el trabajo de los prerrafaelistas, en cuanto al importante valor dado a la naturaleza y las nuevas composiciones pictóricas.

Al cabo de unos años la hermandad se resquebraja por el abandono de sus miembros, pero su influencia en los jóvenes artistas ingleses será significativa.

Además, la creación del movimiento Arts and Crafts, que reúne a Rossetti, Morris, Madox Brown y Burne Jones como socios, influirá en la difusión de las ideas prerrafaelistas en arquitectos y diseñadores quienes retomarán el dibujo y las artesanías medievales.

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