La Batalla de Bailén

 

Uno de los capítulos más interesantes de la Guerra de Independencia Española es el acontecido en la ciudad jienense de Bailén con insignes protagonistas como el General Castaños  y contra un enemigo de la talla del mismísimo Napoleón Bonaparte.

El periodo entre las fechas 18 y 22 julio de 1808 comprende una de las etapas cronológicas más destacadas en la historia de España debido a la gran victoria española y a que se trató, sencillamente, de la primera gran derrota del ejército napoleónico.

Cierto es que ha sido, más bien, el eco que produjo en toda Europa esta victoria que la propia actuación española  lo que ha encumbrado a dicho triunfo, pero no por ello hacemos ascos y ofrecemos al lector de Revuo.net uno de los relatos más obsequiosos de nuestra Historia.

La historia de la batalla de Bailén

Los acontecimientos tuvieron su origen tras la entrada de la Grande Armée formada por unos  21.000 soldados en la Península Ibérica, el fin era hacerse con el control de la misma y la sumisión de la monarquía española a los designios napoleónicos.

Bajo el mando del general Dupont, las tropas francesas habían superado un importante número de enfrentamientos a lo largo del territorio español, en la batalla de Puente Alcolea había más que demostrado que lo suyo no era suerte sino una estrategia y una efectividad insuperable que tenía resultados inmediatos.

De camino a Cádiz, la ciudad de Córdoba no resulta un obstáculo demasiado duro y es saqueada con rapidez para cumplir la misión de defender, en costas gaditanas, a la flota francesa de la inglesa  de Collingwood.

Donde se desarrolló la batalla de Bailén

Bailén, en pleno Despeñaperros,  sería el contexto elegido para librar la batalla; un escenario formado por rocosidades debido a su carácter natural y cruce de Castilla y Andalucía y no muy lejos del escenario histórico de las Navas de Tolosa.

Los franceses no parecían preocupados en pasar pero esta fecha sería una de las derrotas más sonadas.

Como hemos comentado, el general Dupont, tras vencer y saquear la ciudad de Córdoba, se dispuso a hacer frente a un enemigo insistente.

El rumbo de los acontecimientos no le parecen acompañar, la escuadra francesa bloqueada en la ciudad de Cádiz se ha tenido que rendir y las comunicaciones con Madrid han sido cortadas ya que ha avanzado demasiado lejos en Andalucía y no recibe las provisiones; y para colmo cada vez cuentan entre sus filas con soldados enfermos y debilitados por el calor y el cansancio de la batalla.

El resto de los frentes españoles contra franceses tampoco eran muy buenos para esto últimos ya que en casi todos caían derrotados (Bruch (6 de Junio), Valencia (28 de Junio) y el sitio de Zaragoza).

¿Qué ocurrió en la batalla de Bailén?

La llegada del rey José I Bonaparte a la capital  supuso un avance importante para las tropas francesas; la resistencia española tendría que poner todos sus esfuerzos en frenar la comunicación gala con el centro de la península.

Es el General Castaños el encargado de llevar a cabo esta operación, la táctica empleada se basará en despistar al rival con treta, como el cambiar de dirección en multitud de ocasiones hasta desorientar al enemigo; el espionaje de la población autóctona, quienes informaban con fiabilidad de hasta el último movimiento francés…

El general Dupont, como buen estratega, supo valorar la destreza española y, ante la amenaza de estas tropas en las cercanías, se dispuso a la fuga dirección Bailén; allí se produciría el indeseado enfrentamiento entre tropas.

Como se dice en algún medio periodístico, las tropas españolas partían con ventaja porque jugaban en casa; la propia población se encargó de apoyar al ejército  español y abastecerles con cualquier tipo de necesidad como es el simple ejemplo de agua para calmar el calor de los cañones o para los mismos soldados.

Por otra parte, el calor de la tierra, al que no estaban acostumbrados los franceses, también jugaría un importante papel y finalmente las tropas de Dupont caerían rendidas ante una situación insuperable, los refuerzos aún estaban por llegar de forma que o había otro remedio que deponer las armas.

Se han hablado de muy suaves condiciones impuestas a las tropas napoleónicas tras la rendición ya que apenas se abogó por una repatriación  a Francia de las mismas  y, para colmo, las condiciones nunca fueron cumplidas ya que, aunque más de la mitad no seguían con vida, los hombres serían deportados  a la isla de Cabrera.

Las consecuencias de este enfrentamiento clave fueron diversas; el abandono de Madrid por el  rey José I Bonaparte  es uno de los logros más destacados, este cambio no sólo conllevaría un nuevo rumbo para la política española sino una demostración de fuerza ante el resto de Europa.

¿Cómo no se va  a poner en duda la hasta ahora aparente invencibilidad de los franceses? Ahora le tocaría a otros imperios, como el británico a las órdenes de Wellington de seguir arruinando el mito tras hundirles en distintas batallas.

La respuesta francesa en territorio español no se demoraría ni un ápice y es el propio Napoleón quien decide asumir la dirección de la campaña y acudir a la península con un nuevo y numeroso ejército para consolidar su dominio.

A pesar de esta victoria en Bailén  a la que nos hemos referido, las tropas francesas continuarán conquistando la Península hasta la llegada a Cádiz, enclave impenetrable y cuna de la libertad española.

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