Collage técnicas del nuevo arte

 

- Collage técnicas del nuevo arte

Hoy en día para crear un cuadro no es necesario la ayuda de pinceles, ni siquiera es necesaria la pintura. Desde hace un siglo, el arte se ha visto sacudido por aires de libertad.

Se han traspasado las fronteras de la creación, permitiendo la aparición de nuevas formas expresivas entre ellas el “collage” y todas las recreaciones artísticas que se alejan de los procedimientos tradicionales y académicos.

La pintura siempre ha expresado las inquietudes de cada época y también se puede pensar que expresa las motivaciones personales de cada pintor, lo que se podrá considerar su propio estilo.

Nacimiento del Collage

En el campo del collage, la ausencia de una formación clásica en dibujo y pintura puede significar una ventaja, pero siempre serán necesarios unos estudios previos de composición para la correcta distribución de los elementos.

En sus comienzos, el collage nace como contrapartida a la pintura clásica, preciosista e incluso para huir de la aridez de la abstracción geométrica.

El collage pretende ser una forma de aproximación al objeto mediante elementos integrantes de dicho objeto.

Todo será lícito menos caer en la pura representación pintada y por tanto idealizada.

Esta técnica se basa esencialmente en la manipulación de papeles recortados y pegados sobre un determinado soporte.

La materia prima utilizada serán los periódicos, revistas, papeles de colores, fragmentos de fotos etc.

Es importante utilizar como material principal un elemento corpóreo, así las obras tendrán un cierto peso y un cierto relieve.

Se puede decir que son tres las ramas que se bifurcan en dicho procedimiento: el collage con papel, el collage con materiales sólidos y el collage realizado con ayuda de relieves.

Definición del Collage cómo técnica artística

En un collage se busca principalmente el contraste de colores y de texturas, logrando de esta manera uniones atrevidas.

Estas uniones desembocan más tarde en combinaciones armoniosas y hasta inesperadas, para llegar después, a la consecuencia final de la obra.

Los pintores cubistas creyeron descubrir esta técnica en el siglo XX, pero en Japón ya existía una tradición de collage que se remonta desde el siglo XII; pero la escasa repercusión del medio en el resto del mundo, hizo pensar que esta técnica la descubrieron artistas como George Braque o Pablo Picasso, aunque los artistas nipones eran maestros en esta técnica mucho antes.

A parte de los collage japoneses, encontramos ciertas semejanzas en las obras que realizó el gran pintor Arcimboldo en el siglo XVI, como la serie de “Las cuatro estaciones”.

Es importante resaltar que los bodegones que realizó Cézanne allanaron mucho el camino hacia la consecución de la “pintura objeto”. Sus manzanas eran más unos simples elementos pictóricos del cuadro, que objetos de ilusión ofrecidos al espectador.

Al dotar a estos elementos de una vida propia más interiorizada, los anteponía al propio modelo y en esta supuesta lucha entre ficción (del cuadro) y realidad (del modelo), era la pintura quien resultaba victoriosa. Así fue como los cubistas se iniciaron en la práctica del collage.

Es importante destacar que cuando alguno de estos grandes maestros utilizaban papeles, cartones o partituras en estas obras, éstas adquieren una dimensión personal y poética, poco a poco pierden toda su individualidad, armonizando el conjunto hasta imprimir un sello peculiar al collage resultante.

Aunque el collage invadió diferentes campos como los fotometrajes de Rodchenko y de Man Ray o los experimentos de Duchamp, llegó también al Dadaísmo y más tarde llegaría al Surrealismo.

Los artistas que pertenecían a estos movimientos, opinaban que la técnica del collage era apta para destruir el concepto que se tenía del cuadro tradicional y clásico.

Por otra parte, el arte abstracto hizo también amplio uso del collage, preocupándose además de forjar estas obras en realizaciones eminentemente plásticas.

Es posible afirmar que de 1912 a 1939, todas las técnicas del collage fueron descubiertas.

Fue Picasso en el año 1912, quien estableció el modelo a seguir con su “Bodegón con silla de rejilla”.

En el cuadro se incluye un trozo de tela encerada que imita el trenzado de una silla. Pero también en este año, Braque compra en Avignon papeles pintados que imitan madera y mármol para pegarlos en zonas del cuadro que debían estar pintadas. En realidad se puede decir que los dos artistas compartieron hallazgos estéticos.

El avance de dicho procedimiento sufrió una pausa lógica durante la Segunda Guerra Mundial. Los nazis a lo largo de la ocupación, persiguieron este arte al que acusaban de “degenerado”, así los artistas del collage tuvieron que huir o esconderse.

En 1947, Henri Matisse dotó al collage de una nueva visión. El temperamento de este pintor tendía a la tranquilidad, el lujo y la voluptuosidad. Matisse no compartía las ideas ascéticas del cubismo de Picasso, al contrario deseaba proporcionar con su obra un sosiego y una paz interior al espectador.

Para Braque y Picasso la práctica del collage significó una señal de ruptura y con ella iniciaron la expansión de dicha técnica. Para Matisse, el collage era el resultado lógico de la evolución de su obra anterior, espontánea y fluida.

Los cubistas tomaron una actitud provocativa y fecunda, sin embargo Matisse utilizaba el collage para poner punto final a su obra.

Posteriormente el collage ha orientado su futuro en dos direcciones definidas: en primer lugar, manifestó sus deseos de acercarse al público mediante la materialidad de una obra que ocupa el lugar de un objeto cualquiera en el espacio.

En este sentido nos podemos referir a Tápies, quien “excavaba” sus telas más representativas con empastes de polvo de mármol así dotaba al cuadro de características especiales.

La segunda opción ofrecida por el collage, fue la que tomaron algunos artistas, quienes no conservaron de tal procedimiento más que un impulso creativo que sería la audacia de su desafío plástico para retornar a la abstracción genérica de la pintura tradicional, renunciando a la plasticidad pura y “silenciosa” del collage.

Lo que parece claramente incuestionable es que la técnica artística del collage aumentó la visión de los que era posible hacer en el Arte.

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