Colocar cuadros en la pared

 

- Colocar cuadros en la pared

¿Sabías que dependiendo de dónde coloques un cuadro puede cambiar la apariencia de la estancia? Con un mismo cuadro obtendrás efectos diferentes dependiendo de dónde lo coloques.

Sigue estos consejos y sácale el máximo partido a tu decoración.

Hay personas que colocan un cuadro para tapar desperfectos de paredes, otros que lo colocan donde primero les pilla… sin tener en cuenta si esa es la ubicación más adecuada para dicho cuadro.

Ubicaciones habituales para colocar cuadros

En realidad hay 2 ubicaciones muy típicas para colgar cuadros.

En efecto, lo has adivinado.

Una es encima del sofá y la otra sobre el cabecero de la cama.

Ambas ubicaciones suelen ir muy bien para colocar cuadros por lo que a veces la gente los coloca ahí por defecto, sin pensar.

Pero no siempre son lugares adecuados para un cuadro.

Debes tener en cuenta algunas cosas como: ¿Los colores del cuadro pegan con la pared donde lo quiero colgar? ¿El sofá o la ropa de cama pegan con los colores del cuadro? ¿El cuadro queda a una altura adecuada? (Ten cuidado porque a veces los cabeceros de cama altos no permiten que quede bien un cuadro colocado encima) ¿Queda suficiente holgura de pared a los lados del cuadro?

Plantéate todas estas preguntas y no pongas el cuadro sobre el sofá o la cama sólo “porque sí”.

Cuadros en el Comedor

Otra ubicación frecuente es junto a la mesa del comedor o salón.

Este también es un lugar aceptable siempre que se cumplan una serie de requisitos.

Evita aberraciones cromáticas y contrastes muy elevados ya que pueden intranquilizar a los comensales.

(También lo puedes utilizar a tu favor cuando tengas invitados a comer y quieres que se marchen pronto, ja, ja, ja).

Deben ser cuadros con tonos suaves, también recomendables monocromáticos o casi, y si es posible con predominio de tonos naranjas ya que es un color que estimula el apetito.

¿Por qué crees que multitud de restaurantes están pintados de ese color? Un cuadro ideal para comedor puede ser un paisaje tranquilo en tonos naranjas como el de la foto:

Resulta ideal colocar varios cuadros acompañando la subida o bajada de una escalera.

La regla de oro es que la altura del cuadro a su peldaño debe ser siempre la misma, de modo que los cuadros queden también “en escalera”.

Es recomendable que los cuadros sean todos del mismo tamaño, y si son cuadrados mejor.

Cuadros en Paredes amplias

Obviamente lo que le va son cuadros grandes para rellenar bastante espacio de pared y que no dé sensación de vacío.

Tendrás que poner un cuadro de grandes dimensiones.

Truco para ahorrarte algo de dinerillo: utiliza un cuadro tríptico, así los podrás separar un poco y con los mismos metros cuadrados de lienzo conseguirás ocupar más pared.

Con lo cual por el mismo dinero tendrás un cuadro “más grande”.

Nota: no puedes separar los cuadros todo lo que quieras ya que quedaría mal, sobre todo si tienen líneas oblícuas, pero sí ganarás un poco de espacio y ahorrarás un dinerillo.

Si la continuidad entre los cuadros del tríptico es con rayas horizontales, podrás separar bastante los cuadros entre sí.

(No sé por qué cuento esto ya que lo que a mí me interesa es vender cuadros, )

Aquí tienes un ejemplo de cuadro tríptico con el que podrías jugar bastante bien a la hora de agrandar las dimensiones totales.

Fíjate cómo la continuidad entre cuadros no es con motivos oblícuos sino horizontales.

Cuadros en paredes y estancias pequeñas

No recarges la pared.

Prohibido poner muchos cuadros.

Además, los cuadros tampoco deben estar muy recargados ni con muchos colores.

Utiliza cuadros sencillos y con un color predominante.

Por ejemplo los cuadros de letras chinas van muy bien para este caso siempre que sea un sólo cuadro o dos como mucho.

Recuerda que en este caso de habitaciones pequeñas es recomendable poner un solo cuadro un poco más grande, en lugar de dos más pequeños.

¿Cuál es la distancia correcta de separación entre los cuadros de un tríptico?

Hay varios factores que influyen en la distancia de separación:1.

Tamaño de los cuadros

Como norma general, la distancia debe ser proporcional al tamaño del cuadro: mayor distancia cuanto más grande sea el cuadro.

Normalmente en torno a 4-5 cm de separación está bien, pero si el cuadro es muy pequeño podemos bajar hasta 2-3 cm.

y si es muy grande distanciaremos hasta 8-9 cm.

Diseño del cuadro

Si en la continuidad entre cuadros tenemos líneas horizontales y/o verticales, podemos jugar bastante con la separación.

Esto no influirá en el dibujo del cuadro y la separación la elegimos según nuestro gusto o necesidad dentro de los límites que he explicado en el punto 1.

Imaginemos un tríptico cuyo dibujo sea únicamente una franja azul horizontal.

La continuidad del dibujo no se ve alterada aunque la separación aumente o disminuya un poco dentro de los límites razonables explicados en el punto 1.

Lo mismo ocurriría con franjas verticales: el dibujo no se vería gravemente afectado si variamos un poco la separación entre cuadros.

En cambio, si la continuidad entre cuadros contiene trazos oblícuos, la separación correcta viene dada por el propio dibujo de forma que este no vea alterada su diseño, y no hay opción de jugar con la separación.

Hay que respetar el dibujo que ha creado el artista y la separación será una distancia fija, sin que nosotros la podamos modificar.