Conociendo a Jane Austen

Jane Austen

La escritora británica Jane Austen nació en la parroquia de Steventon, Basingtoke, cuyo rector era su padre.

Era la penúltima hija de una familia de ocho hermanos.

Biografía de Jane Austen

Realizó sus estudios en su propia casa y siempre se mantuvo cerca de los suyos.

En 1801 partió de Steventon, junto a su familia, para residir en Bath.

Al morir su padre, en 1805, se fueron a Southampton y después a Chawton, una pequeña localidad de Hampshire.

Ya desde muy temprana edad, se le despertó a Jane una vena artística que plasmaría magistralmente a través de la literatura, el arte de la palabra escrita.

Su vocación temprana fructificó enseguida.

Así, algunos de sus primeros escritos, a partir de 1790, quedaron publicados en la obra “Amor y Amistad”.

Austen se aficionó a leer novelas del siglo XVIII.

Disfrutaba leyendo a Richardson y también era una gran aficionada a las novelas de Fanny Burney.

De una frase de ésta última acabaría tomando el título: “Orgullo y Prejuicio”.

En el momento en que “Camilla”, de Burney, fue publicada en 1796, uno de los suscritos era: “Miss J.Austen”.

Los tres libros de los que Jane exaltó sus cualidades en su “Defensa de la Novela” fueron: “Cecilia” y “Camilla”, de Burney y “Belinda” de María Edgeworth.

Novelas de Austen

Jane Austen escribió varias novelas.

Éstas se pueden clasificar en dos ciclos claramente diferenciados.

El primer ciclo se caracteriza por una producción rápida y fructífera.

Se comprende entre los años 1796 y 1798.

No obstante, la talentosa novelista inglesa tardó ni más ni menos que 15 años para encontrar un editor.

Sentido y sensibilidad 

Su gran obra: “Sentido y sensibilidad”, se publicó en 1811.

Aunque ambientada en aquella época, narra una historia tan actual en cuanto a sentimientos y a conductas humanas, que ha sido llevada al cine en nuestros tiempos.

La película, protagonizada por Emma Thompson, tuvo una cálida acogida por parte de crítica y público.

Orgullo y prejuicio

La novelista inglesa escribió “Orgullo y Prejuicio” a partir de 1796, pero no se publicó hasta 1813.

Se trata de su obra magna, que es conocida como una de las mejores de todos los tiempos.

En ésta narra la historia de las cinco hermanas Bennett, que están en edad casadera todas ellas y desean encontrar el hombre de su vida.

La Abadía de Northanger

Luego, en 1818, se publicó “La Abadía de Northanger”, que es una sátira de las novelas góticas que estaban muy de moda en aquellos tiempos, sobretodo hacia finales del siglo XVIII.

Su segundo período de producción literaria empezó a partir de 1811, año en el que Austen vio cumplirse su sueño de publicar: “Sentido y Sensibilidad”, escrita varios años antes.

La escritora británica se había pasado 12 largos años sin escribir ninguna obra y ahora, cuando empezaba a notar que sus novelas por fin veían la luz, se animó.

Y lo hizo de tal manera, que realizó tres libros, de forma seguida.

Mansfield Park, Emma y Persuasión

De este modo, en 1814, “Mansfield Park”, en 1816 “Emma” y en 1818 “Persuasión”.

Las tres se centran en las hazañas románticas de sus protagonistas.

Las historias de amor de Jane Austen

En cuanto al amor, Jane Austen, tuvo posibilidades de tener pareja estable, pero al final nunca contrajo matrimonio.

Primero, en 1795 tuvo una historia de amor con Thomas Lefroy, pero la relación no salió adelante.

Al cabo de un año, Mrs Lefroy hizo de celestina entre Austen y el Reverendo Blackall, pero a ella no le interesaba el tipo.

En 1800 su padre toma la decisión de mudarse a Bath.

Una vez allí, la familia Austen iba a la costa cada verano.

Así, en unas vacaciones conoció a un pretendiente.

Sin embargo, éste falleció al poco tiempo.

En 1802 Austen rechaza otro pretendiente, Harris Biggwither.

Y es que no estaba enamorada de él.

Jane Austen murió en el año 1817.

Fue enterrada en la Catedral de Winchester, el 24 de julio de 1877.

En ese momento histórico las mujeres no asistían a los funerales.

De este modo, su hermana Cassandra, que tan unida estaba a ella, no pudo estar presente.

La genial escritora no pudo ver cómo se publicaban varias de sus novelas incompletas, después de su fallecimiento.

A finales del año en que murió Austen, los libros “Persuasión” y “La Abadía de Northanger” se prepararon para imprimir y se publicaron por fin, a finales del año 1817, en una edición de cuatro volúmenes.

Al igual que sucedió en las novelas anteriores, el nombre de la autora no figuró en la portada.

Lo que sí ponía es: “del autor de Orgullo y Prejuicio, Mansfield Park, & c.” No obstante, había una nota biográfica del autor, en el que se identificaba a Jane Austen como escritora de la obra.

Libros y novelas postumas

Tras la muerte de la novelista también salieron a la luz, grandes obras como: “Los Watson” (1923), “Fragmento de una novela” (1925) y “Plan para una novela” (1926).

Además, posteriormente, se publicó su correspondencia, que lleva por título “Cartas” (1932) y cuya edición fue corregida en el año 1952.

Los libros de la excepcional escritora británica han conseguido siempre una buena acogida por parte del público, desde el momento en que se publicaron hasta hoy en día, cuando todavía hay numerosos amantes de su obra.

Quizá, ello viene dado por el romanticismo, tan característico de la autora y que es tan diferente al de la época en que vivió.

Sus obras cuentan con un gran sentido de la observación.

La escritora es fantástica describiendo pequeños detalles de la vida cotidiana.

Se acostumbra a centrar en un grupo de personas y cuenta sus aventuras diarias.

Éstas, aunque parezcan convencionales, las consigue dotar de un interés, que va más allá de lo cotidiano.

Generalmente, Austen da a sus libros un toque de humor, lo cual siempre se agradece mucho.

Los personajes que describe son normalmente de clase media y su gran problema y ambición es poder lograr una economía estable y un buen matrimonio.

Uno de sus tópicos más predominantes es el del aprendizaje vital como consecuencia de los errores cometidos previamente.

Asimismo a menudo nos habla de la maduración personal como consecuencia directa del alcance del realismo.

Esto es, de una cierta pérdida del idealismo y de las expectativas exageradas.

De este modo, en sus novelas vemos cómo los personajes mejoran su carácter y corrigen sus faltas aprendiendo de su experiencia o lo que es lo mismo, como diría Oscar Wilde, de sus errores.

Austen describe perfectamente la psicología de los personajes, de tal modo, que a menudo tenemos la impresión que los conocemos de toda la vida.

Su talento para transmitir sensibilidades y conductas universales le ha otorgado la fama que tiene.

La de ser una de las mejores escritoras de todos los tiempos.