El manuscrito de Voynich: Qué se esconde en su interior

 

manuscrito de voynich

El manuscrito Vonych es el libro más enigmático de todos los tiempos, no ha podido ser descifrado completamente por ningún criptógrafo del mundo.

El documento de Voynich, como su nombre bien indica, se trata de un manuscrito muy antiguo que el Duque de NorthBenland, a mediados del siglo dieciséis, regaló a John Dee debido a que éste último era coleccionista de papiros y “papeles extraños”.

Durante esta época, que coincide con el reinado de Enrique VIII, el Duque se dedicó a retirar todo tipo de escrito que tuvieran relación con las herejías y las brujerías (se relaciona con la magia negra debido a que se asemeja a un manual medieval de alquimia o magia en donde muchas de las ilustraciones están relacionadas con símbolos y encantamientos utilizados en textos alquímicos perfectamente estudiados).

Es por este motivo por el que inspeccionó todos los monasterios, ya que éstos eran los lugares en los que se podían encontrar este tipo de manuscritos ya que, según la tradición de la época, los que formaban parte de la Iglesia eran los únicos que tenían acceso, de primera mano, al estudio y a la interpretación de los libros.

Características del papiro de Vonych

Este papiro, de 200 páginas, mide 14×21, 5 centímetros y está escrito con una caligrafía fluida. Pese a ello, el alfabeto y las ilustraciones eran completamente extraños y desconocidos.

Cada página tiene un color llamativo diferente asemejándose al aura humana y las imágenes tenían relación con dibujos de diversas plantas, estrellas y figuras humanas, ninfas o mujeres desnudas.

No tiene título, fecha ni indicación del autor.

No está tampoco dividido en secciones ni capítulos pero, en base a la naturaleza de las ilustraciones, los expertos lo han dividido tentativamente en cinco partes, denominadas Herborística, Astronómica, Biológica, Farmacéutica y Recetario.

También, otra de las características es que es uno de los textos que más copia ha tenido desde que Roger Bacon, el mago más importante de su siglo, lo reprodujera.

El Duque de NorthBenland, que encontró el papiro en una abadía en el Condado de Essex, sintió curiosidad y sólo pudo leer el prólogo.

Era lo único que entendía ya que las demás páginas parecían estar escritas de forma cifrada; por lo que a raíz de aquí cede el documento a su amigo John Dee.

“Los secretos de los mundos olvidados y subyacentes” es lo que John Dee sacó en claro y corresponde a la primera parte del escrito del libro.

En 1586, éste regala el libro al emperador Rodolfo II. Se pierde el rastro del papiro hasta 1666, época en el que, el rector de la Universidad de Praga, Marcue Marci, lo envía al jesuita y experto en criptografía, Kircher. Intentó de interpretarlo, pero no lo consiguió.

Hay mucho vacíos en el tiempo en que no se tiene constancia alguna del lugar donde se encuentra esta obra.

misterio voynich

El documento recorrió casi todo el mundo y no es hasta 1914 cuando vuelven a encontrárselo, pero esta vez, en un convento de jesuitas en el pueblo italiano de Frascatti.

Es en esta ciudad fue bautizado con el nombre que tiene ahora, Voynich, ya que es el editorialista neoyorquino, W. Voynich quien se lo compra a los jesuitas y lo traslada a Estados Unidos.

Dos años más tarde Voynich presta el libro a Adolph Cyrus Roidingereht, ya que este le dice que un antepasado suyo fue amigo de Roger Bacon y poseía una guía de traducción de un código secreto.

De la obra llega a la conclusión de que trata de una civilización desaparecida cuyos integrantes eran seres de no más de metro de altura, y que dominaban la fuerza de la gravedad.

Estos tenían máquinas que les permitía perforar las rocas y que empleaban para construir grandes ciudades subterráneas que intercomunicaban con el resto del planeta por debajo de la Tierra.

Como era de esperar el 22 de enero de 1917 Roidingereht desapareció sin que nadie supiera su paradero. Según cuentan los historiadores consideran que éste tuvo que huir precipitadamente pero sin llevarse el libro.

Algo parecido ocurrió en 1919 a William Newbold, decano de la Universidad de Pennsylvania.

Éste descifró cosas tan interesantes que incluso iba a realizar una serie de charlas sobre el contenido del documento, pero de forma extraña, en un principio no pudo llevar a cabo esta tarea y más tarde resultaba cada vez mas difícil el acercarse a él.

En 1926 muere y todo lo que averiguó con respecto a una parte de la obra, nunca fue divulgada.

Cuenta la historia que uno de los motivos de dichas desapariciones tienen que ver con los hombres de negro. Estos constituyen el gobierno de unos príncipes en el que cada uno representaba una parte de este Estado.

Uno de sus objetivos era ni más ni menos que el hacer desaparecer los libros que trataban sobre los secretos de la Naturaleza, el lenguaje de los animales y de las fuentes del saber aún desconocidas por los hombres.

“El documento Voynich” era uno de los libros más perseguidos por estos hombres, al igual que otros como “Nefer-Ka-Ptah”, “El libro de Thot”, Las Estancias de Dzyan”.

Si se tiene en cuenta la actuación de estos hombres, se puede llegar a entender por qué todos aquellos que se acercaban al papiro desparecían.

Otras personas retoman el tema: en 1945 dos criptógrafos aficionados, el doctor Leonell Strong y Joseph Feely, presentan una posible traducción elaborada por medio de códigos de sustitución (determinando a cada uno de los distintos signos Voynich un signo de nuestro alfabeto latino) que resulta ser una confusión sin sentido alguno.

manuscrito voynich

Aproximadamente alrededor de 1970, el profesor de la Universidad de Yale, Robert S. Brumbaugh, supuso que alguna parte del manuscrito de Voynich se asemejaba a unos diagramas que había visto en otros documentos.

Con el paso de tiempo y tras realizar numerosas investigaciones se llega a la deducción de que el libro habla de una “tercera organización cerebral”, por la cual, algunas civilizaciones desaparecidas, lograron desarrollar una serie de conocimientos, debido a que sabían poner en funcionamiento ese “sono medular” cuyo uso, significa descubrir nuestra identidad divina.

Los distintos expertos que lo han analizado, sin cosechar ningún éxito hasta el momento, han expuesto varias hipótesis muy distintas.

Por una parte, algunos estudiosos consideran que puede ser un galimatías sin sentido alguno fruto de un alquimista loco y que, por tanto, no contiene ningún mensaje.

Por otro lado, otros autores destacan que otra de las hipótesis puede estar relacionada con la posibilidad de que se trate de un documento de escaso valor, escrito en una lengua artificial codificada mejor o peor.

Para conocer quién y cuándo se escribió esta obra, puede que sea necesario estudiar el desarrollo de la criptografía entre los siglos XIII y XVI.

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