El teñido por reserva, juego de colorear textiles

El teñido por reserva es una técnica de larga tradición practicada en diversas culturas en el mundo, las cuales han personalizado los métodos, materiales y diseños de sus teñidos.

La técnica del teñido por reserva

La técnica del teñido por reserva consiste en colorear un tejido a través de algún método que preserve en color original de la tela.

Estos métodos cubren la zona que no se piensa teñir mientras el resto queda expuesto al tinte.

La práctica del teñido por reserva es ancestral, variando en el tipo de reserva empleado por cada cultura.

En algunos contextos su esencia no ha sido modificada, sustituyendo algunos materiales y diseños por otros más modernos.

En general, el procedimiento tiene como primer paso la limpieza del tejido a teñir.

Para eliminar cualquier desperdicio se procede con la ebullición, el lavado manual o el lavado industrial.

Luego se aplica alguna sustancia que actúe como mordiente, es decir, que fije los tintes a la tela antes y durante el proceso de teñido.

Esta sustancia depende del tipo de tinte y la clase de tejido, aunque el mordiente más conocido y económico es la sal común.

Una vez preparada la tela, se realiza la reserva ya sea anudando, plegando, cosiendo o adhiriendo al tejido algún componente que lo aísle.

El paso siguiente es el teñido, para lo cual se sumerge la tela en un recipiente donde el tinte ha sido dispuesto previamente.

Esto puede efectuarse a temperatura ambiente (al frío), requiriendo mayor tiempo de remojo para conseguir la plena absorción del tinte, o por medio de la ebullición (al calor).

Después se prosigue con el secado en sombra de la tela teñida, sin deformarla ni exprimirla.

Cuando la tela seque, puede repetirse tantas veces como se desea la reserva y el teñido, combinando colores y formas.

Finalmente se realiza la fijación de los colores a través de selladores, en complemento al trabajo con el mordiente.

Métodos del teñido por reserva

El método más conocido de teñido por reserva es el batik.

Derivado del término “ambatik” y traducido como “tela con pequeños puntos”, el batik es practicado principalmente en Indonesia.

Características del batik

Se caracteriza por usar como reserva una mezcla caliente de cera de abeja, parafina y resinas, aplicada mediante el “tchanting” (recipiente de cobre con un conducto por el que brota la cera líquida) y el “tchap” (placas de cobre con diseños que sirven de molde).

El tejido se tiñe sucesivamente al frío, superponiendo colores y generando efectos de craquelado.

Al final la reserva es eliminada con esponja y agua caliente o rascándola con un cuchillo.

En otras sociedades también se ha desarrollado la reserva con cera, como en Japón (“rozome”) y China (“laran”).

Otras formas de teñido son las efectuadas con amarres o nudos.

Popularmente conocido como “tye-dye” (amarrar  teñir), este método es de hábito bastante extendido en muchas culturas, como en Malasia y Sudamérica (“plangi”), en la India (“bandhana”) y en Japón (“shibori”).

En África el teñido por reserva se conoce como “adire” y concentra diversos métodos.