Fotomontaje: Collage y fotografía

 

Fotomontaje Collage y fotografía

El fotomontaje es una técnica artística en la cual una composición es generada a partir de la unión de varias fotografías.

La gama de métodos es amplia debido al incesante desarrollo tecnológico y la continua experimentación artística.

Los primeros fotomontajes se realizaron en el siglo XIX, desde los inicios de la fotografía misma.

Los procedimientos para lograr estas manipulaciones podían basarse en el recorte y ensamblado de varias fotografías para producir postales cómicas, álbumes fotográficos y recuerdos militares o en métodos más complicados.

La doble exposición de negativos y las fotografías de espíritus fueron dos de los primeros métodos de fotomontaje, siendo el segundo resultante del uso de placas fotográficas viejas mal lavadas.

Desde el proceso de la impresión, se lograba crear fotografías compuestas mediante la doble impresión y la impresión directa de objetos en las placas fotográficas.

Uno de los fotomontajes más controversiales en su momento fue el realizado por el fotógrafo sueco Oscar Gustave Rejlander en 1857.

Titulada “Two ways of life” (”Dos caminos de la vida”), la obra se elaboró con más de 30 negativos distintos, formando una escena alegórica ficticia con multitud de personajes.

Cuando este fotomontaje se expuso en el “Art Treasures Exhibition” (Machester), provocó reacciones airadas sobre la moral » algunas figuras aparecían desnudas » y el mérito artístico de Rejlander al haber utilizado un método mecánico.

A principios del siglo XX, un grupo de artistas dadaístas de Berlín (Alemania) buscaba nuevas maneras expresivas alejadas de lo tradicional que tuvieran mayor significado que la abstracción.

Estos artistas optaron por el medio fotográfico, componiendo a partir de la combinación de fotografías o recortes fotográficos con dibujos, tipografías y fragmentos de periódicos y revistas.

El producto artístico de esta experimentación, acuñado como fotomontaje, presentaba formas sediciosas, brutales y caóticas de la realidad.

Los dadaístas John Heartfield, George Grosz, Hannah Höch, Raoul Hausmann, Johannes Baader y Kurt Schwitters elaboraron entre 1916 y 1918 numerosas portadas e ilustraciones donde reflejaron su postura artística y política, integrando lo mecánico e industrial al arte y cuestionando el papel de la cultura en la sociedad.

Por otro lado, los artistas del Constructivismo ruso incorporaron el fotomontaje en posición similar a los dadaístas berlineses.

Alexander Rodchenko, El (Lazar Markovich) Lissitzky, Gustav Klutsis y Serguéi Senkin conjugaron la fotografía, el collage, la tipografía y el diseño para desarrollar obras abiertamente políticas.

Paulatinamente, el fotomontaje y sus métodos se expandieron a la publicidad y la propaganda política.

La técnica también fue acogida por los artistas surrealistas, quienes encontraron en el fotomontaje una herramienta poderosa.

Max Ernst, Man Ray, René Magritte, Albert Valentín y Salvador Dalí exploraron la técnica para generar realidades irreales, enigmáticas y perturbadoras o transmitir conceptos simbólicos.

Uno de los trabajos más interesantes fue el realizado por Man Ray con László Moholy-Nagy (miembro de la Escuela Bauhaus), quienes colocaron objetos sobre material fotosensible, capturando contornos, sombras y texturas en sus famosos “fotogramas”.

Hacia mediados de siglo XX, el fotomontaje se extendió a todos los movimientos artísticos y publicitarios, incorporando también la proyección y la computadora.

Con el advenimiento de la tecnología digital, la técnica del fotomontaje se generaliza para cualquiera que opere una computadora, recurriendo a algún software que facilite las manipulaciones de la imagen.

Así, el fotomontaje digital ofrece crear imágenes totalmente reconstruidas y visualmente integradas.