Giorgione. Biografía y obras

 

- Giorgione. Biografía y obras

Giorgione es una de las personalidades más enigmáticas de la historia pictórica.

Todas las obras que se le atribuyen, ninguna firmada, se encuentran expuestas a continuas verificaciones y su iconografía a multitud de interpretaciones.

Las fuente documentales del siglo XVI sitúan su nacimiento en Castelfranco Veneto alrededor de 1477-1478.

Las obras de Giorgione

No existe ninguna fuente informativa sobre la educación y el abandono de su ciudad natal en su juventud.

Sus primeras obras aparecen entre finales del siglo XV y principios del XVI, sustentadas sobre un alto nivel de asimilación de diversas influencias, en la vigorosa actividad artística veneciana.

Los temas religiosos son tratados por Giorgione de forma frecuente durante los primeros momentos de su actividad artística.

El lugar destinatario de la realización de la mayoría de sus obras de este periodo es desconocido para la historia.

“La Magdalena” es la más antigua de todas ellas y el tema de una Sagrada conversación será utilizado en la “Pala de Castelfranco”, obra referencial del pintor, encomendada por Tuzio Costanzo para la catedral de Castelfranco, lugar en el que aún permanece.

Rompiendo con las tradiciones de sus antecesores, que entendían la creación de temas religiosos como una expresión celestial, Giorgione confiere a la naturaleza una cualidad positiva y sobre ella sitúa a sus personajes plenos de emociones terrenales.

Plasmando a las vírgenes como mujeres y a los santos como hombres.

La breve visita de Leonardo da Vinci en Venecia en marzo de 1500, ejercerá una influencia reveladora en la pintura veneciana y especialmente en Giorgione.

Aunque no se atribuye un contacto directo entre los dos artistas, los retratos del veneciano comienzan a mostrar una nueva profundidad y vitalidad.

La utilización de la luz para penetrar en los sentimientos y estados psicológicos, prestando mayor atención a “los movimientos del alma” y el sfumato son el legado de Leonardo, apropiado por Giorgione, en todas las obras que se le imputan.

Es considerado el principal promotor del paisaje bucólico en la pintura veneciana del siglo XVI, tema inspirado en la literatura del Quattrocento, por la obra de fenomenal éxito, la “Arcadia” de Jacopo Sannazaro.

Los paisajes creados por Giorgione y sus partidarios, se inspiran en este ideal poético y romántico que identifica un reflejo recíproco entre el hombre y la naturaleza.

Existen cuatro pequeñas tablas pertenecientes posiblemente a los laterales de un mueble, conservadas en el Museo Cívico de Padua y en un par de museos de Washington, cuya polémica atributiva se debate entre el maestro de Castelfranco y otros pintores relacionados con él.

La Tempestad de Giorgione

“La Tempestad” es una obra maestra de la historia del arte, cuya creación argumenta la consideración de Giorgione como gran innovador.

Aún se conserva en al Gallerie dell’Accademia de Venecia y su realización, no exenta de polémica en cuanto su autoría, se sitúa en torno a 1500-1505.

La noche del 27 al 28 de enero de 1505 se produce un espantoso incendio en el Fondco di Tedeschi, sede oficial de los comerciantes y negociadores alemanes en Venecia.

Al realizar su reconstrucción, se llama a Giorgione y Tiziano para decorar los espacios libre de las paredes.

Según algunos escritos, se produce un primer conflicto entre ambos artistas, cuando la imagen de “La Justicia”, de enorme belleza, realizada por Tiziano en el lado de la calle, sustituyó a la obra de Giorgione.

En 1508, año en que se inaugura el edificio, está documentado una altercado por el pago de los frescos a Giorgione, por lo que se inclina a pensar que el trabajo ya estaba terminado.

“El Cristo con la cruz”, de la Sala dell’Albergo en la Scuola de San Rocco fue realizada entre 1508 y 1509 y plantea la querella de atribución entre Tiziano y Giorgione.

Los fieles del siglo XVI imputaban a esta obra propiedades milagrosas, pero en sus escritos y reproducciones no se alude nunca al autor.

Vasari asegura en su primera edición de “Vidas”, que la obra de “Cristo con la cruz” y un judío que lo empuja fue realizada por Giorgione, pero en su segunda edición, describe un cuadro de idénticas características que atribuye a Tiziano.

La expresión penetrante del semblante del Cristo, que contrasta con la hosca figura del hebreo, conduce a pensar en un dibujo de Leonardo, como mediador de la creación de una iconografía de gran éxito en Lombardía y el Véneto.

La crítica moderna se ha basado principalmente, por su valor como fuente informativa para el estudio de Giorgione, en “Las Noticias de los pintores” de Marcantonio Michiel, escritas entre 1525 y 1543.

Este autor, de especial inclinación por el maestro de Castelfranco, compara a Giorgione con Pietro Aretino, gran promotor del colorismo en el arte veneciano.

Vasari considera a Giorgione uno de los maestros en la “maniera moderna” y en “Diálogo de la pintura”, de 1548, Paolo Pino, le entiende como conciliador de la tradición toscana y veneciana, y le sitúa entre uno de los más célebres pintores de su época.

La última parte de su obra descubre aún un mayor oscurantismo que la realizada anteriormente.

Practica la pintura sin dibujo, creando directamente sobre el lienzo, utilizando simplemente los colores que funde en un brillante y misterioso tejido de tonalidades.

Es muy probable que la muerte de Giorgione fuera causada por la peste que arrasa Venecia en el año 1510, a la edad de algo más de treinta años.

Vasari cuenta, que fue contagiado por su amante, pero sólo se puede afirmar de él lo deducible de sus obras, que testimonian un contacto con el escenario cultural más interesante y novedoso de su época; circunstancias idóneas para la estimulación y desarrollo del talento del artista.

Fue un pintor reconocido de forma célebre por sus coetáneos, cuya obra alcanzó un carácter legendario para la posterioridad.

Su genio fugaz marcó de forma decisiva la pintura veneciana y se ha impuesto con fuerza sobre la posterioridad.