Ingeniería genética humana para luchar contra el cambio climático

 

ingenieria genetica humana

Hasta ahora las soluciones convencionales para luchar contra el calentamiento global  -nuevas políticas gubernamentales y cambios en el comportamiento humano- no han tenido el éxito esperado.

Y opciones más radicales como bombear sulfuro dentro de la atmósfera para contraatacar el calentamiento pueden resultar contraproducentes, al presentar un mayor riesgo.

Según sugieren nuevas investigaciones, podría existir otra vía para evitar los efectos desastrosos del cambio climático: la alteración deliberada del ser humano.

La ingeniería humana, como los científicos la llaman, representa menos peligro que alterar el planeta por medio de la llamada geoingeniería y podría aumentar mucho más fácilmente las actitudes de cambio de comportamiento así como facilitar políticas para mitigar el cambio climático. Así lo afirmaron en un artículo publicado en la revista Ethics, Policy and the Environment.

“Nosotros somos filósofos, pero no podríamos estar totalmente seguros de lo que la gente hará sobre el problema del cambio climático” dijo  Anders Sandberg, uno de los autores en la Universidad de Oxford en el Reino Unido.

“Lo que nosotros argumentamos es que deberíamos tomar una mirada a esta idea al menos“.

 

Comportamientos humanos que podríamos adoptar de forma voluntaria

ingenieria humana

En su artículo los investigadores proponen una serie  de sugerencias, expuestas también como tipos de comportamientos humanos que la gente podría adoptar de manera voluntaria:

Inducir intolerancia a la carne roja (al igual que la que algunas personas sienten ante la leche), debido a que la producción industrial de carne cuenta como un factor importante en el calentamiento global.

Hacer a los humanos más pequeños para reducir la cantidad de energía de cada uno necesita para sobrevivir. Esto se podría llevar a cabo seleccionando los embriones más pequeños antes de ser preimplantados en los úteros de sus madres.

Reducir las tasas de natalidad haciendo a la gente más inteligente, debido a que los estudios muestran que las personas más inteligentes tienden a tener menos hijos. Esto podría ser logrado por medio de varias maneras: mejor escolaridad, estimulación cerebral o drogas diseñadas para mejorar las capacidades cognitivas.

Tratar a las personas con diferentes hormonas, tales como la oxitocina, esto los llevaría a ser más altruístas y empáticos, así como más dispuestos a colaborar en acciones de grupo para defender los derechos de los animales y a tomar acciones contra el cambio climático.

Es evidente que soluciones de este tipo son extremadamente polémicas debido a las implicaciones éticas que algunas de ellas podrían presentar, sin embargo resultan más factibles que la geoingeniería.

Las soluciones de geoingeniería generalmente presentan el inconveniente de la imposibilidad de ser probadas antes de ser implementadas.

En el caso de la ingenería humana (dejando a un lado la controversia) sería factible probar estas soluciones con pequeños grupos poblacionales y luego observar si son aplicables en una escala mayor.

También se debe destacar que estas soluciones son mucho más pragmáticas que esperar a que los políticos legislen al respecto de las emisiones de carbono o al uso de terrenos adecuado para la agricultura.

Sin embargo, no deberíamos descartar la necesidad de acciones políticas decididas para luchar contra el calentamiento global y sus efectos, aunque desgraciadamente esta vía resulte cada vez más utópica.

Añadir Comentario