Konstantin E. Tsiolkovsky

 

- Konstantin E. Tsiolkovsky

Konstantin Eduardovich Tsiolkovsky (1857-1935) nació 17 de septiembre 1857, en Izhevskoye, Rusia.

Cuando apenas tenía diez años, contrajo escarlatina y quedó casi sordo, por lo que tuvo que abandonar la escuela.

Pero el joven Tsiolkovsky no permitió que su sordera lo perjudicara y continuó con su educación en su propia casa.

Su familia reconoció su sed de conocimiento y lo envió a Moscú para asistir a la universidad.

Allí, se realizó tanto en la ciencia como en las matemáticas y llegó a ser profesor en una escuela de Kaluga, Rusia.

A pesar de ser maestro, Tsiolkovsky encontró tiempo para aprender.

Leyó historias de Julio Verne sobre viajes espaciales y comenzó a escribir historias de ciencia ficción para sí mismo.

Introdujo elementos de ciencia y tecnología en sus relatos, por ejemplo, la descripción del problema de control de un cohete a medida que avanza entre campos gravitatorios.

Evolución de Tsiolkovsky

Poco a poco, Tsiolkovsky pasó de escribir ciencia ficción a elaborar artículos teóricos sobre temas como los giroscopios, velocidades de escape, el principio de acción y reacción, y el uso de cohetes de combustible líquido.

En 1894, diseñó un monoplano que no fue probado hasta 1915.

 Además, construyó el primer túnel de viento de Rusia en 1897.

También fue un visionario perspicaz que pensó mucho acerca de los usos de sus amados cohetes para explorar y dominar el espacio.

Fue el autor de las obras Investigations of Outer Space by Rocket Devices (Investigaciones del Espacio Exterior usando dispositivos de cohetes) en 1911 y Aims of Astronauts (Objetivos de los Astronautas) en 1914.

Aunque los cohetes habían estado en uso desde su invención en el siglo XII en China como armas que se desarrollaron a partir de fuegos artificiales, fue Tsiolkovsky quién utilizó las matemáticas y la física para estudiar y modelar la manera en que funcionan, lo que hoy se denomina dinámica de cohetes.

La ecuación de Konstantin Tsiolkovsky

En 1903 publicó la ecuación del cohete en una revista de aviación rusa (lo que ahora se conoce como la fórmula de Tsiolkovsky), la cual estableció la relación entre la velocidad del cohete, la velocidad del gas de salida y la masa del cohete y su propulsor.

Esta ecuación es la base de gran parte de la ingeniería usada en las naves espaciales de hoy en día.

En 1929 publicó su teoría sobre el uso de cohetes de etapas múltiples, basado en su conocimiento en materia de dinámica de propulsión.

Tsiolkovsky es recordado por haber creído en el dominio de la humanidad sobre el espacio, también conocido como anthropocosmism.

Tenía grandes ideas sobre la industrialización del espacio y la explotación de sus recursos.

Después de su muerte en 1935, Tsiolkovsky fue honrado de diversas formas: un cráter de un lado de la luna ahora es nombrado en su honor.

En 1989 fue investido en el Salón de la Fama Aeroespacial Internacional.

El Museo Estatal de Historia de la Cosmonáutica, “Konstantin E.

Tsiolkovsky”, ubicado en Kaluga, Rusia, muestra al público la importancia de su trabajo teórico.

En Rusia, Konstantin Tsiolkovsky es llamado “el padre de la cosmonáutica teórica y aplicada».

Pero el rumano Oberth y el estadounidense Goddard llevaron a cabo una investigación similar y llegaron a conclusiones similares, sin que exista evidencia de que alguno de ellos conociera el trabajo del otro.

Por lo tanto, estos tres científicos comparten el título de “Padre de la astronáutica moderna”.

A Tsiolkovsky se le atribuye esta interesante afirmación: “La Tierra es la cuna de la humanidad, pero no se puede permanecer en la cuna para siempre.