Las Nubes

 

Una nube es una porción de aire visible que contiene incontables y diminutas gotas de agua, cristales de hielo congelados o una mezcla de ambos elementos.

Es decir, las nubes están compuestas por agua en estado líquido, sólido y gaseoso.

La dimensión de dichas gotas o cristales es variable, aunque su diámetro medio es de 0,01 milímetros.

Las nubes surgen de la condensación y/o de la sublimación del vapor de agua atmosférico.

Así, los procesos que en la atmósfera causan condensación o sublimación son: los ascensos y los desplazamientos horizontales de masas de aire.

¿Cómo se forman las nubes?

El proceso que conduce a la formación de las nubes comienza cuando el vapor de agua caliente de los mares, ríos y lagos asciende, se enfría y condensa, para formar de finos cristales de hielo aquellas nubes que se encuentren más elevadas, y las que están más cerca de nosotros, de H2O.

Aunque se presupone que desde siempre el hombre ha mirado al cielo, el estudio científico sobre las nubes y su clasificación se llevó a la práctica a comienzos del siglo XIX. Lucas Howard, (1772 – 1864) de nacionalidad inglesa, ha pasado por ser el primer hombre que desarrolló un sistema basado en la sistematización de las nubes en función de las diferentes formas que aparentan.

Su publicación apareció en “Tilloch’s Philosophical Magazine” con el nombre de “On the modofications of clouds”.

El latín, que era la lengua utilizada por los eruditos de la época, fue la utilizada por Howard para componer las distintas clasificaciones, aunque en la actualidad se han adaptado las denominaciones a cada idioma, conservando en muchos casos la raíz latina.

Como en otras ocasiones, los vocablos latinos son los vestigios de la primera Ciencia moderna.

Tipos de nubes existentes

Las nubes se pueden clasificar según varias tipologías, la más común es la clasificación en función de la forma y la altura a la que se encuentren respecto de la línea del suelo, y aunque no existen dos nubes idénticas, la infinita variedad que representan puede acomodarse a una tipología que comprende los siguientes caracteres, que son excluyentes entre sí.

Cirrostratus

Se encuentran entre 5.000 y 13.000 metros desde el suelo, son estratos (nubes que se presentan en forma de faja en el horizonte) semitransparentes que producen halos alrededor del sol.

Cirrocúmulus

Situadas en el mismo intervalo de distancia que los cirroestratos, están compuestos por pequeños cristales de hielo. Se podría decir que se asemejan a las escamas de un pescado. También se les conoce como “cielo aborregado”.

Altrostratus

Se localizan a una altitud variable de 2.000 a 7.000 metros. Son estratos finos y acuosos que producen coronas coloreadas alrededor de la Luna y el Sol.

Altucumulus

Nubes que, de forma desigual, se sitúan entre los 2.000 y 7.000 metros de altura. Son pequeños glóbulos de color gris y blanco.

Cumulonimbos

Se trata de grandes nubes de tormenta cuya cima presenta una forma plana. Pueden alargarse hasta sobrepasar los 15.000 metros de altitud, son las encargadas de producir los tornados, el granizo, las tormentas o los fuertes chubascos.

Cirrus

Nubes finas, alargadas y altas, pueden llegar a situarse a más de 12.000 metros de altura.

Cúmulus

(del latín, cúmulos: muchos, montones). Los cúmulos se pueden localizar desde 0 metros hasta los 2.000. Tienen el aspecto de estar hinchadas quizá porque son grises en su parte inferior y blancas y brillantes en la superior.

Stratocúmulus

Al igual que los anteriores, y también como los stratus y los nimboestratus, los stratocúmulos pueden alcanzar los 2 kilómetros de altitud o encontrarse a ras de tierra. Pero en este caso, lo que marca la diferencia es que se trata de nubes desiguales, de color blanco o de color gris.

Stratus

De esta tipología, son las nubes que se suelen localizar más cerca de la tierra. Se encargan de dibujar un paisaje de niebla en las colinas altas.

Nimboestratus

Nubes de color gris, gruesas y estratificadas, como si de pisos de nubes se tratara, que cubren todo el cielo y que aportan nieve y lluvia.

Clasificación de las nubes según altitud

De esta forma, se habla de nubes altas, medias o bajas según la altitud que alcancen.

Las nubes altas son las que se localizan en lo que se denomina piso superior, que es el comprendido entre los 5.000 y 13.000 metros.

Las medias, que se encuentran en el llamado piso medio, entre los 2.000 y 7.000 metros. Las nubes bajas, que se hallan en el piso inferior, tienen una altitud que nunca sobrepasa los 2.000 metros desde la línea del suelo.

Por otro lado, la amplitud de los pisos superior, medio e inferior, depende de la latitud.

En latitudes altas los umbrales de altura se hacen descender, mientras que en las bajas se elevan.

Clasificación de las nubes según su naturaleza física

Otra clasificación menos exhaustiva, sería la disposición de los distintos tipos de nubes que nos podemos encontrar en función de su naturaleza física. Así las nubes se clasifican en cuatro variedades: líquidas, de cristales de hielo, heladas y mixtas.

Las nubes líquidas son las que están compuestas única y exclusivamente por gotas líquidas de agua.

Las nubes de cristales de hielo están formadas sólo por este tipo de partículas sólidas.

Las nubes heladas, que no es frecuente encontrar, se forman por gotas de agua congelada.

Por último, las mixtas, son aquellas en cuya composición se puede encontrar la mezcla de algunos o todos los elementos acuosos antes mencionados.

La temperatura es el medida que más influye en la formación de una variedad u otra, si atendemos a la constitución física de una nube.

Evolución de las nubes

Según la evolución, las nubes se pueden clasificar en: locales o emigrantes.

En las primeras, todas las etapas de su progreso, desde que aparecen hasta que se disipan, se producen en un mismo punto espacial, por lo que cualquier observador puede contemplar desde un lugar concreto dicha evolución.

Las nubes emigrantes, al contrario, son aquellas cuya formación comienza a establecerse en un punto del horizonte y, tras atravesar el cielo, terminan su ciclo en otro extremo del firmamento.

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