Museo Patna: Arte sagrado de Nepal

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La historia del Museo Patna constituye uno de los más interesantes esfuerzos de cooperación para conservar y proteger el arte nepalés.

Ubicado en el complejo palaciego de Patan Durbar (Nepal), el museo comenzó su historia a inicios de la década de 1980 con los trabajos de conservación en el área promovidos por el austriaco Eduard Sekler.

Este historiador de la arquitectura persuadió al gobierno austriaco de apoyar la restauración de las zonas más dañadas de Patan Durbar, perteneciente a los antiguos Reyes Malla del Valle del Katmandú.

Aceptado el proyecto en 1982, fue ejecutado en conjunto entre el Instituto de Cooperación Internacional austriaco quien suministró soporte económico y técnico  y el Departamento de Arqueología del gobierno nepalés, desarrollando un plan estratégico que con el tiempo se modificó y amplió.

Así, el proyecto asumió la conversión del área palaciega en complejo museístico, concibiendo una institución cultural pública, semi autónoma y económicamente auto sostenible de atracción internacional, sustentado en las premisas de preservar el área para evitar su deterioro, restaurar su diseño histórico y mantener al mínimo los cambios y adiciones.

Tras quince años de intenso trabajo, en octubre de 1997 el Museo Patna fue inaugurado por el Rey Birendra Bir Bikram Shah Dev con la presencia de la Ministra de Asuntos Exteriores de Austria, Benita Ferrero-Waldner.

Arquitectura de Patna

Patan Durbar es un complejo arquitectónico y urbanístico que data de 1734 y fue construida sobre otras edificaciones que se remontan al periodo Licchavi (siglo III – IX).

Dentro de este espacio se emplazan numerosos monumentos y edificaciones, distribuidos en un eje simétrico.

Es relevante tomar en cuenta que el gran complejo arquitectónico se alinea en concordancia al Universo, delimitando un espacio sagrado que se orienta hacia los puntos cardinales.

En ciertos días del año, cientos de personas realizan un peregrinaje por los recintos sagrados del conjunto.

El Museo Patna se ubica en la zona norte de Patan Durbar, específicamente en el patio cortesano de Keshav Narayan Chowk.

En este lugar se ubicaba el primer palacio de los Malla, construido sobre los restos de un antiguo templo budista.

A lo largo del siglo XX, el lugar fue modificado continuamente debido a fenómenos naturales (terremotos, lluvias, humedad, polvo) como a reestructuraciones arquitectónicas en 1950 fue utilizado como escuela pública hasta finalmente convertirse en museo.

La arquitectura del museo presenta arcadas en tres de sus lados, soportados por pilares de madera esculpidos.

Al centro se ubica un pequeño santuario abovedado dedicado al dios Vishnú.

El ala oeste ostenta dos torres a modo de pabellones, reconstruidos a su forma original previa al terremoto de 1934 con aleros anchos y tejas artesanales incrustadas con arcilla.

En el caso del ala este, éste fue demolido y reconstruido totalmente, empleando modernas estructuras de metal como base para sus tres pisos.

Aunque se requirieron algunas transformaciones para iluminar o atenuar ciertos espacios, la forma de esta ala mantiene un perfil tradicional en estilo Rana, con tejas artesanales incrustadas en arcilla, un balcón continuo bajo el alero y un ritmo arquitectónico que alterna pequeñas y grandes ventanas y puertas.

Las alas restantes conservan su forma tradicional y el jardín posterior exhibe restos de antiguas murallas.

Dado que los materiales históricos son el ladrillo, la terracota y la madera, los colores empleados en los interiores del museo se asemejan a aquéllos.

Colección del Museo Patna

El Museo Patna exhibe permanentemente alrededor de 200 piezas, contenidas en urnas de vidrio o dispuestas independientemente en las salas con descripciones de contexto y significado.

La mayor parte de la colección consiste en esculturas de distintas divinidades provenientes de las tradiciones budista e hinduista creadas en el Valle de Katmandú, aparte de algunas piezas originales de la India, el Tíbet y los Himalayas occidentales.

Otra parte significativa de la colección corresponde a objetos rituales realizados en la técnica tradicional del vaciado en bronce y dorado en cobre, así como ilustraciones y objetos cotidianos.