Paul Klee: Biografía y Obras

Paul Klee

El artista Paul Klee nace en el mes de diciembre del año 1879 en la ciudad de Münchenbuchsce, en Suiza.

Desde pequeño Paul Klee se siente llamado por el mundo de la música debido a que toda su familia se dedica al arte de tocar instrumentos musicales con lo que su infancia gira en torno a una pasión incontrolable por las notas musicales que más tarde se reflejarán en su vida y en sus obras artísticas.

Su padre, Hans Klee era músico y profesor de una escuela en Berna.

Por todos estos motivos Paul Klee a la edad de siete años comenzó a tocar el violín pasando a formar parte de la orquesta de la sociedad musical de Berna a los once años.

A pesar de que la música la llevaba en la sangre, Paul Klee decidió tocar el violín como entretenimiento, hobby que mantuvo a lo largo de su vida.

Fue en Munich donde Paul Klee empieza a dedicarse al mundo de la pintura de lleno en el año 1898.

Así dos años más tarde comienza a frecuentar las clases de Franz Von Stuck.

A Klee siempre le gustó enriquecerse con las técnicas de otros pintores con lo que a lo largo de su vida realizó numerosos viajes frecuentando con asiduidad países como Francia e Italia donde se nutrió de nuevas ideas ya que descubrió las maravillas tanto del arte antiguo como del moderno.

Fue en el año 1906 cuando Paul Klee se casa con Lily Stumpf, una pianista con quien mantuvo una gran amistad muchos años antes.

Así con el paso del tiempo, Klee se mete de lleno en la actividad artística de la ciudad de Munich donde aparecen tendencias de corte moderno que se funden con el modernismo alemán.

Es en esta época cuando la obra de Paul Klee se ve marcada por pinturas con un tinte fantástico y caricaturas expresionistas.

Ya es en el año 1911 cuando Klee entra en contacto con August Macke, Wassily Kandinsky y Franz Marc, todos miembros del movimiento artístico denominado El Jinete Azul.

Paul Klee pasa a formar parte de este grupo aunque como todavía cuenta con poca experiencia y corta edad tan solo expone con el resto de los miembros en la segunda muestra del grupo en el año 1912.

Klee tan solo colabora con un dibujo en el Almanaque que El jinete Azul edita.

Pero fue tan sólo dos años más tarde cuando Klee saca todo su arte a relucir.

Túnez en la vida del artista Klee

Es en Túnez donde encuentra su verdadero camino, ya que allí acompañado de Macke y Moillet descubre el componer un cuadro a partir del color.

Momento que marcará su estilo pictórico.

Llegada la Primera Guerra Mundial, Klee es llamado a formar parte del ejército aunque esta época no supuso ningún problema para su obra ya que fueron tiempos en los que las ventas de sus cuadros se mantuvieron a un ritmo constante.

Después de la guerra, Paul Klee se encuentra en una de sus mejores etapas de su carrera como pintor con lo que en el año 1920 le ofrecen ser maestro en la Bauhaus, a lo que accede encantando ya que estuvo unido a la Bauhaus hasta diez años después.

Es en la Bauhaus donde se une con Kandisky, Jawlensky y Feininger pasándose a llamar los Cuatro Azules.

Gracias a los contactos que Klee hace a través de la Bauhaus llega a conocer a diversos personajes pertenecientes a la vanguardia europea con lo que su crecimiento como artista sigue aumentando.

Fue tras dejar la Bauhaus cuando pasa a trabajar como profesor en la ciudad de Dusseldorf aunque poco tiempo después tiene que abandonar su puesto debido a que las autoridades lo acusaron de “artista judío”.

Es en este momento cuando Paul Klee empieza a ser perseguido de una forma implacable.

Así el cuerpo policial registró todas su casas ordenando además el retiro de todas las obras existentes firmadas por Klee que se estuvieran exhibiendo en museos alemanes.

Incluso su galerista que por aquellos momentos era Alfred Flechtheim fue perseguido con lo que las circunstancias le obligaron a rescindir el contrato que mantenía con este excelente pintor.

Klee se ve asediado por todos los frentes con lo que acude a Kahnweiler, marchante alemán que pasa a ocuparse de sus obras.

Es este famoso galerista quien previamente se había dedicado a promover las obras cubistas de Picasso y Braque.

Finalmente para huir de las persecuciones Klee junto con su familia tiene que trasladarse a vivir a Berna aunque debido a los bulos nazis el artista era incapaz de conseguir la nacionalidad suiza ya que los alemanes le habían tachado de un artista maldito y radical.

Llegado el año 1936, Paul Klee se sentía débil y enfermo.

Los médicos encontraron que padecía esclerodermia que se trata de una enfermedad degenerativa que terminó con su vida.

Fue en el año 1940 cuando el artista muere en un hospital de Locarno.

No es hasta seis años más tarde, momento en el que muere su mujer, cuando sus cenizas reposan en el cementerio de Berna.

Obras artísticas de Paul Klee

Paul Klee dejó como legado una numerosa obra artística que a pesar de que contó con ciertas subidas y bajadas se mantuvo a un ritmo constante tanto en lo referente a su producción como en su venta.

Quizá la característica más sobresaliente de la obra pictórica de Paul Klee es el dominio del color en sus cuadros que se convirtió en un componente fijo en cada una de sus obras.

A modo de curiosidad debemos nombrar una exposición realizada en el año 1937 por las fuerzas nazis en la que se incluye un buen número de las obras de Klee bajo la denominación de “arte degenerado” mientras tanto en Estados Unidos, Francia e Inglaterra las cotizaciones de las obras de artista iban alcanzando precios prohibitivos debido a que este artista de nacionalidad alemana se convirtió en uno de los más grandes pintores alemanes que fue conocido por ser el maestro de la Bauhaus que explicaba a sus alumnos que los elementos gráficos como el punto, la línea, el plano y el espacio adquieren significación por una descarga de energía dentro de la mente del artista.