¿Qué, cómo y por qué rastrean los perros?

 

¿Quién no ha visto la conocida imagen de un can de largas orejas, gran papada, belfos marcados y mirada melancólica…que bien nos recuerda a la idea del eterno sabueso persiguiendo el rastro de un fugado?

El otro día me sorprendió al ver en las noticias, dentro del trágico acontecimiento de la desaparición de una joven, cómo se hablaba de que el perro utilizado para descubrir más datos, pistas y/o información sobre su paradero (verdadero héroe y protagonista en similares casos anteriores)…era para los familiares otro clavo al cual agarrarse puesto que, aunque no llevándolos hasta la ubicación de su hija, daba otras posibilidades a la investigación.

¿Pero qué es lo que huelen o rastrean estos perros?

¿Olor a tierra, hierba o materia orgánica en descomposición que tiene lugar al pisar sobre ella? ( este sistema es el empleado en el rastro deportivo de RCI, Schtz-”rastreo huella a huella”) o parte de nuestro olor que queda impregnado por donde pasamos?

Es un poco de ambas cosas. Pero en superficie dura, como bien puede ser el asfalto de nuestras calles, las aceras, adoquines y demás…, las cosas cambian.

Aquí no hay tierra, hierba…¿Cómo consiguen los canes poder seguir un rastro sobre tal superficie?

Se cree que el ser humano está continuamente liberando partículas que se desprenden del cuerpo mientras nos movemos.

Estás partículas/escamas de piel no son más que moléculas que contienen nuestra seña de identificación y que al desprenderse, caen y permanecen en el suelo.

Estos restos además están combinados con el olor del calzado y, en caso de trabajar sobre suelo “verde”, el aroma de vegetación aplastada por una persona al desplazarse.

Es típica la capacidad de los perros entrenados en Holanda en estos menesteres para seguir una pista en cemento con casi 1 hora de antigüedad.

Fueron los alemanes los que nos dejaron sus conocimientos sobre la permanencia de la pista odorífera en hierba alrededor de 20-30 min. y el concepto de que, luego, al perderse dicho rastro, lo que verdaderamente sigue el perro es el olor a tierra removida o hierba aplastada.

Hay que tener en cuenta también el factor viento que en la búsqueda complica o facilita el seguimiento puesto que puede contaminar el ambiente o la zona a batir con emanaciones de otras personas, otros animales (otros perros, gatos, ganado si se trata de zona rural…-por eso se requieren perros activos pero para nada nerviosos o frenéticos puesto que el grado de concentración en “su pista” debe ser máximo y no distraerse por un lindo gatito que pase cerca o confundirse de olor de la persona a encontrar-).

De la misma manera si el viento porta consigo la ubicación de un individuo…el perro seguirá el cono de olor, cerrándose éste cada vez más según se aproxime el can a la fuente/persona.

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