¿Quién fue Albert Einstein?

Albert Einstein

Albert Einstein nació en el seno de una familia judía de Alemania, el día 14 de marzo de 1879.

Al poco tiempo, se tuvieron que trasladar todos a Munich.

Biografía y juventud de Einstein

Los años de su juventud transcurrieron en una escuela de dicha localidad.

Allí sus padres tenían un pequeño negocio que les permitía seguir adelante.

Sufriría, al igual que otros miles de judíos, la persecución nazi.

El carácter de Einstein, como el de todo ser humano, está lleno de luces y sombras.

De este modo, ya de pequeño es muy tímido y retraído.

El lenguaje es costoso para él y no dijo una palabra hasta la edad de tres años.

No deslumbra para nada en los estudios y le cuesta mucho hacer amigos, debido a su naturaleza solitaria.

No obstante, se trataba en realidad de una personalidad polivalente en extremo.

Tan apto es en las matemáticas como, sorprendentemente, en el área artística.

De este modo, a los doce años aprendió geometría por sí sólo y además se siente como pez en el agua mientras toca el violín.

A Albert Einstein le aburría en gran manera la poca creatividad que había en la escuela de Munich.

Por varios fracasos comerciales tuvo que viajar con su familia a Milán y el jovencito genio, que entonces contaba con quince años, aprovechó para abandonar de momento los estudios.

Después de pasar un año en la localidad italiana comprendió que tendría que espabilarse para poder sobrevivir y decidió pues, maduramente, completar sus estudios secundarios en Arrau, Suiza, y entró en el Politécnico Nacional.

Terminó sus estudios superiores en la Escuela Politécnica Federal Suiza.

Conocerá allí a Mileva Maric, con quien contrae matrimonio en 1900.

Ésta es una jovencita serbia que se había quedado coja tiempo atrás debido a una tuberculosis sufrida anteriormente.

La convivencia de la pareja no sería precisamente feliz.

Así pues, al cabo de poco tiempo y después de tener dos hijos, Hans Albert y Eduardo, rompen su relación definitivamente.

Cuando Einstein tiene veintitrés años, aún está lejos del gran éxito que llegaría a conseguir.

Tras su licenciatura en física, intentó centrarse en la enseñanza.

No obstante, sus métodos didácticos eran vistos como demasiado heterodoxos.

Esto le costó ni más ni menos que tres empleos.

En esta época sólo logró emplearse como examinador en una oficina de patentes de Berna.

Pero en 1905 las cosas empiezan a cambiar.

Los descubrimientos de Albert Einstein

Sale a la luz su artículo: “Sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento” que sentó las bases de la teoría que revolucionará el mundo.

En dicho artículo se explica que la velocidad de la luz es permanente e inalterable en cualquier sistema de referencia y que, consecuentemente, el tiempo depende del movimiento del observador y, de este modo, es relativo.

Más tarde, dará a conocer su famosa fórmula: E = m c2.

Según ésta la energía es igual a la masa multiplicada por el cuadrado de la velocidad

Albert Einstein, aunque pacifista hasta la médula, fue el padre de la bomba atómica.

No obstante, no participó en dicha construcción.

Sus teorías causaron un enorme impacto en el ámbito científico.

Sin embargo tardó en adquirir una estabilidad económica.

En 1908 dio un curso en la Universidad de Berna, bajo el título de: “Teoría de la radiación”.

Éste sólo contó con la presencia de cuatro alumnos y al año siguiente sólo había uno, por lo que el célebre científico tuvo que dejarlo.

Al cabo de un año consigue un puesto como maestro ayudante en la Universidad de Zurich.

Enseñaba asignaturas básicas en la carrera de física.

En 1911 dio su primera conferencia acerca de la teoría de la relatividad.

Por ello nos damos cuenta del interés que empezaba a suscitar la figura de Einstein como científico imprescindible.

En 1916 realizó otro artículo y en esta ocasión expone la teoría nueva sobre la gravitación a la que llamó: “Fundamentos de la teoría de la relatividad generalizada”.

En 1919 se casa con su prima Elsa, que ya tenía dos hijos de un anterior matrimonio.

A decir verdad, a ella no le interesaba ni entendía mucho el trabajo de él, no obstante se entendían y Elsa resultó ser uno de los más grandes apoyos en la carrera del científico.

Fue su esposa quien le organizó un hogar de lo más adecuado para llevar a cabo sus trabajos e investigaciones.

Además, tuvo mucho cuidado en restringir la cantidad de visitantes (numerosísimos) que aspiraban a hablar con él.

Y es que a su pesar, Einstein había ido ganando fama, debido a su incuestionable talento, cada vez más evidente.

También en 1919 se demuestra por vez primera la validez científica que tienen sus teorías.

Y es que una expedición consiguió, el día 29 de marzo, determinar por la observación de un eclipse de sol, la influencia del campo gravitatorio sobre la propagación de la luz.

Consecuentemente, Albert Einstein logró al fin el reconocimiento por parte de todo el mundo.

Obtuvo, así, el Premio Nobel en 1921.

A partir de este momento es un famoso personaje que ocupa todas las portadas de los diarios y las revistas del momento.

Su imagen se hace extremadamente popular y es difundida por todo el mundo.

En 1933 tiene un contrato en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton y en 1940 consigue la ciudadanía estadounidense.

Debido a su fama de intelectual y tolerante y por haber sido un judío perseguido por el nazismo le llega a Einstein una gran oportunidad.

De este modo, se le ofrece la presidencia de Israel tras el fallecimiento del presidente.

Einstein valora el reconocimiento, sin embargo rechaza la oferta de forma gentil y educada.

El gran genio de las ciencias, Albert Einstein, pasó a mejor vida el día 18 de abril de 1955, a la edad de 76 años.

Su fallecimiento causó una verdadera conmoción social, ya que había sido apreciado por casi todo el mundo.

Así, su muerte la lloraron multitud de personas y su vida empezó a tomar tal interés que comenzaron a publicarse infinidad de libros acerca de su persona.

Él se definió a sí mismo con estas palabras: “Soy en verdad un viajero solitario y los ideales que han iluminado mi camino y han proporcionado una y otra vez nuevo valor para afrontar la vida han sido: la belleza, la bondad y la verdad”.