El santuario de Isis en la isla de File: El último templo

La diosa Isis era la gran maga.

Su importancia en el panteón egipcio era considerable, ya que se trataba de una de los principales dioses de la Eneada primigenia.

Al mismo tiempo, su papel destacado queda de relieve en su posición de hermana y, sobre todo, esposa del dios Osiris.

Su culto estuvo muy extendido en todo Egipto, y llegó a traspasar sus fronteras, instalándose en lugares tan lejanos como en la propia Roma.

No es de extrañar, por tanto, que el santuario que le fue dedicado en la Isla de File haya sido uno de los más destacados de los realizados en la Antigüedad en torno a El Nilo.

La isla de File

La isla de File se encuentra a la altura de la Primera Catarata de El Nilo.

No es de extrañar que este lugar fuera escogido para albergar el templo de Isis, ya que en una isla cercana se encontraría una de las tradicionales tumbas donde había sido depositado el cuerpo de Osiris.

Tras la construcción de la presa de Assuán, los visitantes que pretendían contemplar el santuario de Isis, durante la mayor parte del año sólo podían vislumbrar el remate de algún pilono o de alguna de las columnatas con las que cuenta, ya que quedaba anegado por las aguas de la inmensa presa.

La necesidad de salvaguardar tan importante legado cultural provocó que hasta veintidós países, bajo el patrocinio de la UNESCO, participaran en las tareas de la recuperación del templo.

Las piedras del mismo fueron trasladas una a una, al igual que ocurrió con el templo de Abu Simbel, hasta la cercana isla de Agilka.

Finalmente, todo el complejo ya restaurado fue reinaugurado el 10 de marzo de 1980.

Inicio de la construcción del santuario Isis

No puede definirse una fecha exacta para la construcción del complejo religioso.

Ni siquiera se puede encuadrar dentro de un determinado periodo.

Desde el primer momento en que se construyeron las primeras estructuras, los diferentes soberanos han ido añadiendo distintos edificios y decoraciones.

Las obras comenzarían en la época en que gobernaba Egipto el faraón Nectanebo I, perteneciente a la Dinastía XXX (378 – 341 a.de C.).

Los monarcas lágidas continuaron la labor constructiva en la isla, sumando nuevos edificios y decorando los ya existentes.

Incluso, en época de la dominación romana, los gobernadores contribuyeron en distinta medida al engrandecimiento arquitectónica del lugar.

Es, precisamente, en el templo de Isis, donde se ha hallado la última inscripción jeroglífica, perteneciente a Maximino Daia de 452 d.de C.

Durante época cristiana el templo sufrió muchos daños.

En el espacio comprendido entre los llamados “Kiosko de Trajano” y “Puerta de Diocleciano”, y el templo de Isis, se levantaron dos iglesias.

Durante un tiempo el culto pagano convivió con el copto.

Sin embargo, en el siglo VI d.de C., el emperador bizantino Justiniano prohibió toda práctica idolátrica.

Los fieles coptos convirtieron entonces la sala hipóstila del templo de Isis en lugar de culto cristiano.

Consecuentemente, todas las representaciones de dioses paganos fueron destruidas.

Una de las características más importantes del complejo religioso, haciendo referencia a los diferentes estilos artísticos, es la mezcla de diferentes elementos.

Así, se puede observar los elementos más propios del arte egipcio, ya de periodos tardíos, con las innovaciones aportadas por los griegos, e incluso, por los romanos.

El acceso a los templos se realizaba a través de un amplio espacio abierto que se encontraba delimitado por dos columnatas, una al este y otra en la parte occidental.

Estas últimas son de gran interés ya que las columnas se encuentran decoradas con elementos vegetales.

Son de época romana, del siglo I d.de C.

Al este, se podían encontrar los templos dedicados a los dioses nubios.

Era muy frecuente en la época de dominación de los Tolomeos, que erigiesen templos en común con los monarcas nubios de Meroe.

Este amplio pasillo daba al primer pilono.

A través de este primer pilono se llegaba a la primera parte del templo de Isis.

En torno a un amplio patio, entre los edificios más característicos, se situaba la Casa del Nacimiento, con columnas rematadas por capiteles que representan la cabeza de Hathor y sobre ella elementos vegetales.

Dioses y concepción Egipcia

Según la concepción egipcia, aquí la diosa habría dado a luz a Osiris, por lo que las decoraciones representan escenas del alumbramiento y de cómo Isis protegió a su hijo frente a la ira y la envidia de Seth.

Arquitectura y estructura del templo

Justo en frente, en el lado oriental, se levantó una nueva columnata, de la que sobresalían algunas habitaciones.

La decoración de toda esta parte, de los relieves de los muros, es de época final griega y de los momentos de inicio de la dominación romana.

Una de las habitaciones que sobresale dispone de una escalinata a través de la que se accede al tejado.

Arriba, había algunas capillas dedicadas al culto del dios Osiris.

A través del segundo pilono, en el extremo del patio, se accedía a una sala con un total de diez columnas que, originalmente, estaban decoradas con vivos colores.

Una de las partes más impresionantes es su techo, con imágenes astrológicas donde se puede contemplar las diferentes horas del sol a través de barcas que recorren el firmamento.

Desde esta sala, a través de una pronaos se accedía a la naos principal de culto.

Estaba compuesta por un total de doce cámaras y una cripta, todas ellas decoradas con mesas de ofrendas y escenas litúrgicas.

Este era el lugar donde, antiguamente, se conservaba para el culto sacerdotal la imagen de la diosa.

En realidad, podríamos hacer referencia a otros edificios que se fueron añadiendo a lo largo del tiempo a todo este complejo.

Hay otro templo dedicado a la diosa Hathor, con interesantes figuras talladas de música que aplacaban la ira de la diosa.

En el norte de la isla se edificó un templo dedicado a Augusto, donde la barca procesional en honor de Isis paraba.