Sesostris III: El faraón guerrero

Sesostris III

La desaparición del Imperio Antiguo hacia el 2160 a.C. a consecuencia del debilitamiento del poder del faraón y el dominio de los gobernadores territoriales sobre sus provincias; fue una causa determinante que conllevaría el nacimiento de un nuevo concepto de faraón: el faraón guerrero.

Es durante la época anárquica, producto del hundimiento del Imperio Antiguo, cuando muchos príncipes regionales crearon sus propios ejércitos.

Sería a partir del imperio Medio, una vez consolidado el control de todo Egipto, cuando más importancia adquiriría dicho instrumento de guerra.

Lo cierto es que podríamos hablar que la tradición de los faraones de los primeros periodos del imperio era más bien de carácter pacífico por lo que el papel del ejército en el imperio era casi insignificante y el arte de la guerra no era más que una consecuencia de la respuesta del imperio ante los esporádicos ataques de los pueblos colindantes.

Sería a partir de la dinastía XVIII cuando la empresa expansionista llevada a cabo por el estado para llegar a convertirse en un gran imperio provocó la creación de un importante ejército que en su mayoría estaba formado por extranjeros, negros y libios.

Pero, aún así, debemos hablar de una milicia que incluso en tiempos de paz tenía que cavar acequias, trabajar en las minas o sacar piedra para los templos y pirámides.

Sistemas de defensa de Egipto

Los sistemas de defensa cada vez eran más sofisticados e intentaban responder a la creciente necesidad de defensa que el imperio demandaba; a pesar de que el arte egipcio no nos ha dejado ninguna representación tenemos conocimiento de la existencia de fuertes realizados con adobe para la protección de la frontera de Egipto con Nubia.

El papel de la Marina era en un principio el de realizar las expediciones comerciales para luego llegar a ser determinante en la defensa del imperio ante los incesantes ataques de pueblos tan belicosos como era el pueblo de los hicsos.

Hasta la fecha la figura del faraón simbolizaba la voluntad divina de unir y regir al pueblo egipcio pero a raíz de faraones como Sesostris III la predisposición militar alcanzará cotas hasta ahora inimaginable.

Historia de Sesostris III

El quinto faraón de la XII dinastía (1878-1841) no dudó en apostar por una política orientada a las reformas interiores como eran las relativas al ámbito administrativo y a la política expansionista.

Respecto a la política interior, Sesostris III decidió centralizar su poder con medidas como la supresión del cargo del monarca de manera definitiva; de esta forma consolidaba la reforma administrativa iniciada por Amenemhat I al establecer tres circunscripciones territoriales -Norte, Sur y Elefantina-Baja Nubia- que dependían directamente de un visir, dirigiendo un funcionario cada una de ellas.

Como hemos de suponer, el verdadero significado de esta medida era evitar la tendencia del posible fortalecimiento de una monarquía absoluta y el desarrollo de las construcciones arquitectónicas.

Otras de sus preocupaciones fue el máximo aprovechamiento de los recursos con que contaba Egipto he ahí su empeño por la reapertura del canal de Asuán.

La política llevada por Sesostris III más allá de las espectrales tierras egipcias se regía por los designios determinados por el faraón y su consejo de guerra.

Lo cierto es que el que fuese sucesor de Sesostris II rechazó la política y gobierno pacifista que mantuvo su padre y Amenemhat II para poner en marcha un programa de campañas encaminadas a controlar la región de Nubia.

Uno de los testigos de dichas hazañas fue el historiador Manetho quien, a través de sus escritos, ha dejado constancia del largo reinado (48 años) y de las campañas realizadas por este faraón guerrero.

Entre sus escritos extraemos la fortaleza que caracterizó al faraón otorgándole el apelativo de uno de los personajes más trascendentales de la Historia del Antiguo Egipto debido a la importante aportación que conllevaría su política de defensa y expansión del imperio.

La impresión general es que a pesar de tener que enfrentarse en varias ocasiones al pueblo de los kushitas, en todo momento trató de tener buena relación con los vecinos del sur.

Expediciones del faraón militar

Cuatro fueron las expediciones necesarias para conquistar el territorio, estableciendo fortalezas y adoptando medidas para evitar el acceso de pueblos procedentes de Sudán hacia Nubia.

Las principales campañas sobre la región de Nubia las realizó con apenas 8 años, con 12 y con 15 años, de esta manera desde su niñez Sesostris III tuvo muy claro que durante su reinado iniciaría una verdadera colonización egipcia.

Uno de sus principales objetivos militares fue la región asiática más próxima a Egipto, a través de la campaña lanzada contra la ciudad de Siquen logró la penetración hasta el centro de Palestina.

Por otro lado, se ha llegado a especular con la posible existencia de una especie de protectorado en Fenicia administrada por un alto funcionario egipcio.

También se sabe que las relaciones con Siria continuaron siendo estrechas y cordiales, por lo que la política exterior iba viento en popa.

El comercio exterior y la ampliación de su área de influencia sobre otras regiones tan atractivas como era Libia y Nubia, junto al hostigante y creciente interés de los hicsos por Egipto sumirían al imperio en un enfrentamiento constante hasta sumirse en una auténtica crisis.

La sensación que nos queda del estudio de su biografía es que el faraón Sesostris III fue más militar que el resto de sus predecesores pero en su simpleza era un hombre más, hijo de Sesostris II (de su madre no se ha recordado el nombre) fue un hombre atlético, sano y de gran estatura (se decía de él que era un verdadero gigante), el cual al llegar la edad contrajo matrimonio con dos grandes reinas como fueron Nefret-henut y Khenemet-nefer-hedjet II.

A su muerte le sucederá su heredero, Amenemhat III.